CRONICAS PSICOLOGICAS DOMINICANA

Home » Uncategorized » EVALUACIÓN DE CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA PERSONALIDAD EN DIFERENTES TRASTORNOS FÍSICOS

EVALUACIÓN DE CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA PERSONALIDAD EN DIFERENTES TRASTORNOS FÍSICOS

ARCHIVOS

CALENDARIO

April 2010
M T W T F S S
« Nov   Sep »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Join 10 other followers

TWITTER


REVISTA IIPSI
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
UNMSM
ISSN: 1560 – 909X
VOL. 10 – Nº 1 – 2007
PP. 173 – 176
174
EVALUACIÓN DE CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA PERSONALIDAD EN DIFERENTES TRASTORNOS FÍSICOS
REVISTA DE INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA – VOL. 10, Nº 1
Además se considera dos categorías de factores psicosociales de riesgo: (Bermudez y
Cols, 1991):
• El estrés psicológico
Patrón de conducta tipo A (PCTA), identificado por Rosemman y Friedman, 1961,
quienes la definieron como «un conjunto particular de acción-emoción que tiene
cualquier persona comprometida en una lucha crónica para lograr un número de
cosas normalmente ilimitadas de su ambiente, en el menor tiempo posible, y/o
contra los esfuerzos opuestos de otras personas o cosas de su mismo ambiente».
• Algunas variables de personalidad
Las características principales que definen el PCTA son las siguientes:
a) Percepción de situaciones como amenazantes y competitivas
b) Búsqueda activa de tales situaciones
c) Gran afán por destacar siempre en todo lo que se lleva a cabo.
d) Realización (o intento de realización) de distintas tareas a la vez, con sensación
de falta de tiempo y queja constante de ello.
e) Reacción agresiva y hostil ante las dificultades.
Desde el trabajo de Friedman y Rosenman se han realizado numerosas
investigaciones acerca de la relación entre el PCTA y el desarrollo de
enfermedades cardiovasculares: desarrollándose técnicas de evaluación precisa.
Destacándose las siguientes:
– Jenkis y Activity Survey (JAS, Escala de Actividad de Jenkins de Jenkis,
Zuz<anski y Rosenman mide tres aspectos: implicación en el trabajo,
impaciencia y competitividad).
– Jenkins Activity y Survery for Students (JASS, Escala de Actividad de Jenkins
para estudiantes) de Krantz y Cols. Adaptación del JAS para población
estudiantil.
b. La enfermedad oncológica, también es el campo de investigación e intervención de la
psicología de la salud de gran importancia y actualidad.
El objetivo principal de los estudios realizados ha sido encontrar perfiles de personalidad
que pronosticarán la posibilidad de padecer cáncer. De este modo se propuso el Patrón
de Conducta Tipo C (PCTC), cuyas características son:
• Rasgos de personalidad tales como estoicismo, laboriosidad, perfeccionismo,
sociabilidad, convencionalismo y controles defensivos rígidos.
• Dificultad para poder expresar emociones sobre todo las negativas tales como la ira.
• Tendencia a la depresión, entendida como desamparo y desesperanza. (Ibáñez,
Romero y Andrew, 1992).
El estudio de las variables psicológicas relacionadas con el cáncer se ha orientado
especialmente en el estudio de la relación entre cáncer y depresión; por lo que ésta
sintomatología reviste gran interés:
175
GLORIA DÍAZ A.
REVISTA DE INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA – VOL. 10, Nº 1
a) La depresión como variable premórbida. Stoll Solomon (1979), Eysenck (1983) e
Ibáñez (1984) han mostrado como la presencia de trastornos depresivos está
relacionada directamente con la aparición de déficit inmunológicos.
b) La depresión como reacción al diagnóstico y/o tratamiento del cáncer. Hinton
(1963), Morris (1967), Meverowitz (1981), Barreto (1984) e Ibáñez (1990) encontraron
que una cuarta parte de los pacientes tras recibir el diagnóstico, sufren depresión
requiriendo de intervención directa y advirtieron de la posibilidad de 2 tipos de
contaminación:
1. En los resultados: debido a que los datos estaban obtenidos en pacientes recién
diagnosticados o en las primeras fases del tratamiento.
2. En los criterios: debido a que las pruebas utilizadas (Inventarios de Beck y de
Hamilton) incluyen síntomas somáticos que pueden deberse al proceso oncológico.
Ibáñez (1991) recomienda el uso del inventario de depresión de Beck que es eficaz
para la diferenciación de síntomas depresivos en pacientes severamente enfermos, así
como la lista de síntomas de Stewart y Cols, que se mencionan a continuación:
1. Bajo estado de ánimo y pérdida de interés.
2. Al menos cuatro de los siguientes síntomas:
a. Dificultad de concentración
b. Irritabilidad
c. Sentimiento de devaluación
d. Miedo a «perder la cabeza»
e. Falta de iniciativa
f. Irrupciones de llanto
g. Pensamientos de suicidios
3. Retraimiento social
4. Anorexia, trastornos del sueño, fatiga y torpeza motora.
En cuanto a las técnicas de evaluación cabe señalar la dificultad de su adecuación
para su utilización con pacientes oncológicos por interferencias de síntomas somáticos
como cefaleas, pérdida de apetito que son derivados de trastornos psicológicos, pero
estos síntomas son comunes en estos pacientes como consecuencia de la propia
enfermedad y del tratamiento quimioterápico por lo que el psicólogo clínico y de la
salud debe atender a los posibles efectos de la enfermedad en el conjunto de la
personalidad, para no incurrir en falsos negativos en el diagnostico.
EN CONCLUSIÓN
La evaluación de la personalidad de los pacientes con trastorno físicos debe realizarse,
bajo el contexto biopsicosocial, ya que la enfermedad es la ruptura del equilibrio de la
organización jerárquica de la salud; en este contexto la salud es definida en términos del
mantenimiento del equilibrio biopsicosocial.
176
EVALUACIÓN DE CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA PERSONALIDAD EN DIFERENTES TRASTORNOS FÍSICOS
REVISTA DE INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA – VOL. 10, Nº 1
Al estar ligados el proceso de enfermar y la conducta de enfermedad a las estructuras de la
personalidad el estudio de ésta, en el campo médico debe ser tomada de manera preponderante
ya que las características psicológicas del paciente actúan como determinantes de los
estilos de vida nocivos, en el comportamiento de los riesgos de las enfermedades, así como
coadyuvan a la recuperación de la salud o genera interferencia en su recuperación.
En este sentido se considera tanto una evaluación global de las características de la
personalidad, como una evaluación específica de la misma. Asimismo es necesario también
tomar en cuenta una evaluación de la calidad de vida del paciente crónico encaminada a
conseguir un nivel de bienestar y satisfacción vital de la persona afectada por su enfermedad.
Cabe mencionar que los pacientes con trastornos físicos, al tener características diferentes
a los pacientes con enfermedades mentales, en su evaluación deben utilizarse instrumentos
que cuenten con la respectiva validez y confiabilidad por existir correlatos psicológicos
entre la enfermedad y la personalidad que deben conocerse. Por ende una evaluación realizada
con instrumentos psicológicos, cuya validez está confirmada en sujetos con trastornos mentales
no sería útil ni puede ser válida.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Barreto y Bayés (1990). «El psicólogo ante el enfermo en situación terminal». Análisis de
Psicología, 6 (2).
Barreto y Pascual (1991). La calidad de vida en el enfermo terminal. Universidad de Murcia.
Bagés (1988). «Modulación psicológica de la respuesta inmunológica». Revista Cubana de
Hematología.
Bayés (1991). Psicología oncológica. 2ª ed., Barcelona.
Fernández Ballesteros (1994). Evaluación conductual hoy. Ed. Pirámide. Barcelona.
Ibáñez, E., Romero R., y Andreu, Y. (1992). «Personalidad tipo C. Una revisión crítica».
Boletín de Psicología, 35, 49-79.
Ibáñez, E., (1984). «Reflexiones sobre las relaciones entre depresión y cáncer». Boletín de
Psicología, 4, 489-795.
Ibáñez, E., (1990). «Estilos de vida y enfermedad: historia y vicisitudes de un concepto». En
E. Ibáñez (dir.), Psicología de la salud y estilos de vida, Valencia, Promolibro, pp. 11-20.
Ibáñez, E., (1990). «Reflexiones sobre la relación entre depresión y cáncer». En E. Ibáñez
(comps.): Psicología de la salud y estilos de vida, Valencia, Promolibro, pp. 39-52.
Pérez-García, A.M.; Sánchez-Elvira, A., Bermúdez, J. (1991). Hostilidad y el patrón de
conducta tipo A: Análisis predictivo del JASE-H. II Semana de investigación de la Facultad
de Psicología de la UNED, Madrid, mayo, pp. 6-11.
Pino, A. del y Gaos, M.T. (1991). Propiedades psicométricas de una versión española de la
entrevista estructurada de Rosenman para la medida del PCTA. Barcelona.
Pino, A. del y Gaos, M.T. (1992). «La validez de la entrevista estructurada del PCTA»,
Boletín de Psicología. 35, 25-48.
Rodríguez Marín. J. (1993). «Evaluación en prevención y promoción de la salud», R.
Fernández-Ballesteros, Evaluación conductual hoy. Un enfoque para el cambio en psicología
clínica y de la salud, Madrid, Pirámide, pp. 652-714.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: